«¡Al final, Mi Corazón Inmaculado triunfará!»

Promesa de la Virgen en Fátima

Meditaciones de
San Domingo de Guzmán

Comenzamos haciendo devotamente la SEÑAL DE LA CRUZ, que es el signo del cristiano:

En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo y de la Madre de Dios. Amén.


Ofrenda del Rosario

Me uno a todos los Santos que están en los Cielos, a todos los justos que están en la tierra, a todas las almas fieles que hay en este lugar. Me uno a Vos, Jesús mío, para alabar dignamente a Vuestra Santísima Madre y alabaros en Ella y por Ella.

Renuncio a todas las distracciones que me sobrevengan durante este Rosario. Quiero rezarlo con modestia, atención y devoción, como si fuera el último de mi vida. Amén.


El Símbolo de los Apóstoles

CREO EN DIOS, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra: y en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia de Jesucristo, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan tres Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


MISTERIOS GOZOSOS

1º misterio: La Anunciación y la Encarnación del Verbo

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra Encarnación en el seno de María, y Os pedimos por este misterio y por Su intercesión una profunda humildad.

Padre nuestro...

  1. La Santísima Trinidad decreta el Misterio de la Encarnación de Jesucristo. Dios Te salve, María...
  2. María fue elegida para ser la Madre del Verbo que iba a asumir la naturaleza humana. Dios Te salve, María...
  3. El Ángel Gabriel anuncia esta feliz noticia a la Santísima Virgen. Dios Te salve, María...
  4. María rezaba en soledad cuando recibió al embajador celestial. Dios Te salve, María...
  5. El Ángel se Le apareció y Le dijo: «Dios Te salve, llena eres de gracia, el Señor es contigo».  Dios Te salve, María...
  6. Al oír estas palabras, María Se sorprendió y Se turbó. Dios Te salve, María...
  7. Y el Ángel Le dijo: «No temas, María; concebirás por obra del Espíritu Santo».  Dios Te salve, María...
  8. La Santísima Virgen respondió: «He aquí la esclava del Señor, hágase en Mí según tu palabra.» Dios Te salve, María...
  9. En ese momento, el Espíritu de Dios cubrió a María con Su sombra. Dios Te salve, María...
  10. Y el Verbo hecho carne habita entre nosotros. Dios Te salve, María...

 

Oración. Oh Virgen Santísima, Os lo suplico, haced que conciba a Vuestro Hijo en mi corazón, como Vos lo concebisteis en Vuestro casto seno. Que Se una estrechamente a mi alma, como Se encarnó personalmente en la carne del género humano.  Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


2º misterio:  La Visitación de María a Su prima Isabel

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de la Visitación de Vuestra Santa Madre a Su prima Santa Isabel y de la santificación de San Juan Bautista. Por este misterio y por la intercesión de Vuestra Santa Madre, Os pedimos la caridad para con el prójimo.

Padre nuestro...

  1. María, por humildad, va a visitar a Su prima Isabel. Dios Te salve, María...
  2. Es guiada en este viaje por el Espíritu Santo. Dios Te salve, María...
  3. La Santísima Virgen atravesó las montañas con gran prisa.  Dios Te salve, María...
  4. Santa Isabel recibió a María con extrema alegría. Dios Te salve, María...
  5. Juan Bautista fue santificado en el seno de su madre. Dios Te salve, María...
  6. Santa Isabel dice a la Santísima Virgen: «Bendito es el fruto de Tu vientre». Dios Te salve, María...
  7. María responde: «Mi alma glorifica al Señor». Dios Te salve, María...
  8. Isabel exclama de nuevo: «¿De dónde me viene esta felicidad, de ser visitada por la Madre de mi Dios?»  Dios Te salve, María...
  9. La casa de Zacarías se llena de bendiciones con la presencia de Jesús y María. Dios Te salve, María...
  10. María sirve a Su prima Isabel durante tres meses con gran caridad y humildad. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Favorecedme, oh Virgen purísima, con Vuestra santa visita; y mi alma, santificada por la presencia de Vuestro divino Hijo, se alegrará con Vos en Dios.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


3º misterio:  El Nacimiento de Jesús en el establo de Belén

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra Natividad en el establo de Belén. Por este misterio y por la intercesión de Vuestra santa Madre, Os pedimos desprendernos de los bienes terrenales, despreciar las riquezas y amar la pobreza.

Padre nuestro...

  1. María dio a luz a Nuestro Señor sin perjuicio de Su virginidad inmaculada. Dios Te salve, María...
  2. Lo dio a luz en un establo y Lo envolvió en pobres pañales. Dios Te salve, María...
  3. Admira y contempla con amor al Hijo que acaba de dar a luz. Dios Te salve, María...
  4. Abraza a Jesús y Lo estrecha contra Su corazón. Dios Te salve, María...
  5. Alimenta al divino Niño con Su leche virginal. Dios Te salve, María...
  6. Lo deposita en un pesebre, cuidadosamente preparado por el buen San José. Dios Te salve, María...
  7. Y así, el Rey del Cielo es acostado sobre paja entre dos animales. Dios Te salve, María...
  8. Los ángeles cantan en el aire alrededor de Belén: «Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad». Dios Te salve, María...
  9. Los pastores, enterados del maravilloso nacimiento del Niño divino, acudieron a visitarlo y adorarlo. Dios Te salve, María...
  10. Los Magos, guiados por una estrella, llegaron también de tierras lejanas; adoraron al Verbo encarnado y Le ofrecieron regalos. Dios Te salve, María...

 

Oración. Oh divina Madre de Jesús, concededme la gracia de renacer espiritualmente con Vuestro divino Hijo, de venerarlo como Rey de mi alma y de adorarlo, como los pastores y los Magos, desde lo más profundo de mi corazón.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


4º misterio: La Presentación de Jesús en el Templo

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra Presentación en el Templo, y Os pedimos, por este misterio y por intercesión de Vuestra santa Madre, una gran pureza de cuerpo y de mente.

Padre nuestro...

  1. María acude al Templo para ofrecer a Dios el Santo Niño. Dios Te salve, María...
  2. Nos da así un ejemplo memorable de sumisión a la Ley divina. Dios Te salve, María...
  3. Se dirige a Jerusalén por caminos difíciles.  Dios Te salve, María...
  4. Lleva en brazos a Su querido Niño. Dios Te salve, María...
  5. A lo largo del camino, medita sobre el Misterio del Verbo Encarnado. Dios Te salve, María...
  6. Finalmente, al llegar al Templo, ofrece a Jesús a los ministros del Santuario. Dios Te salve, María...
  7. Dio cinco siclos para redimir a Su Hijo, y añadió palomas, la oblación de los pobres. Dios Te salve, María...
  8. Ana, la profetisa, se llenó de alegría al ver cumplidas las promesas del Altísimo.
  9. El santo anciano Simeón abrazó con alegría al Salvador. Dios Te salve, María...
  10. Ahora morirá contento por haber contemplado la salvación de Israel. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Permitidme, Virgen Santa, abrazar a Vuestro Niño con los brazos de la fe y de la caridad, estrecharlo afectuosamente contra mi corazón y consagrarle todo mi amor. ¡Ah, que muera con Simeón, para gozar de Su dulce presencia y de la Vuestra!   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


5º misterio: La pérdida y el hallazgo de Jesús en el Templo

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestro hallazgo por María, y por este misterio y por Su intercesión Os pedimos la verdadera Sabiduría.

Padre nuestro...

  1. María ha perdido a Su amado Niño. Dios Te salve, María...
  2. Oh divina Madre, ¡qué tesoro habéis perdido! Dios Te salve, María...
  3. La Santísima Virgen busca ansiosamente a Su Hijo. Dios Te salve, María...
  4. Buscándolo, recorrió todos los caminos y calles de Jerusalén. Dios Te salve, María...
  5. Lo halló después de tres días de angustia y fatiga. Dios Te salve, María...
  6. Finalmente, Lo encontró en el Templo. Dios Te salve, María...
  7. Jesús estaba allí, en medio de los doctores, asombrándolos con Sus conocimientos y la sabiduría de Sus respuestas, a pesar de que apenas tenía doce años.Dios Te salve, María...
  8. La Santísima Virgen Le dijo: «Hijo Mío, ¿por qué nos has entristecido con Tu ausencia? Dios Te salve, María...
  9. El Niño Jesús regresó a Nazaret con Sus padres; y estaba sujeto a ellos. Dios Te salve, María...
  10. Y María conservó cuidadosamente en Su corazón todas las palabras y acciones de Jesús.  Dios Te salve, María...

 

Oración.  Oh Santísima Virgen, obtenedme la gracia de no perder nunca la presencia de mi Salvador por mis pecados, y de sentir vivamente Su ausencia. Si mis infidelidades, ¡ay! Le obligan a alejarse de mí, Os ruego que no vuelva a saborear ningún descanso o placer hasta que Le haya encontrado de nuevo.   Gloria al Padre...

PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)




Dios Te salve, ¡Reina y Madre!


Dios Te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios Te salve.  A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues, Señora, Abogada nuestra! vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre.

¡O clemente! ¡O piadosa! ¡O dulce Virgen María!


  • Rogad por nosotros, santa Madre de Dios.
    Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.


Oremos: Omnipotente y sempiterno Dios, que por la acción del Espíritu Santo has preparado el alma y el cuerpo de la gloriosa Virgen y Madre, María, para que fuese digna morada de Tu Hijo, concédenos, a los que nos alegramos con Su conmemoración, vernos libres por Su piadosa intercesión de los peligros que nos amenazan y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo Señor nuestro.  Amén.


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y de la Madre de Dios. Amén.


MISTERIOS DOLOROSOS

1º misterio: La Agonía de Jesús en el Huerto de Getsemaní

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra Agonía mortal en el Huerto de Getsemaní, y Os pedimos, por este misterio y por intercesión de Vuestra Santísima Madre, la contrición por nuestros pecados.

Padre nuestro...

  1. Después de la Última Cena, Jesús, acompañado de tres discípulos, Se dirige al Huerto de los Olivos. Dios Te salve, María...
  2. Una vez allí, Se retira a un lugar apartado y Se postra con el rostro en tierra. Dios Te salve, María...
  3. Reza con fervor, y Su oración persevera durante largo tiempo. Dios Te salve, María...
  4. Su alma se inunda de tristeza mortal. Dios Te salve, María...
  5. Un sudor de sangre fluye de Su cuerpo y se esparce a raudales por el suelo. Dios Te salve, María...
  6. Y dice: «Padre Mío, hágase Tu voluntad y no la Mía». Dios Te salve, María...
  7. Y volviendo de Su oración, recomienda a Sus Apóstoles que velen y recen. Dios Te salve, María...
  8. Entonces Judas se adelantó con la banda asesina de judíos, y traicionó a su Maestro con un beso. Dios Te salve, María...
  9. Los verdugos se arrojan sobre Jesús, que no les opone resistencia. Dios Te salve, María...
  10. El Señor es cruelmente garroteado y arrastrado de un juez a otro. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Oh María, por la sobrecogedora tristeza de Jesús en el Huerto de los Olivos y por las gotas de sangre derramadas de Su cuerpo durante Su Agonía mortal, dadme la constancia para soportar toda clase de aflicción interior y exterior. Sí, por Vuestra intercesión, quiero estar perfectamente resignado a la voluntad divina en medio de los sufrimientos más crueles.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


2º misterio: La Flagelación de Jesús

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra Flagelación sangrienta, y Os pedimos, por este misterio y por intercesión de Vuestra santa Madre, la mortificación de nuestros sentidos.

Padre nuestro...

  1. Jesús es entregado a los verdugos para ser azotado. Dios Te salve, María...
  2. Se Le acusa con evidente falsedad. Dios Te salve, María...
  3. Le despojan de Sus ropas. Dios Te salve, María...
  4. Y así permanece en manos de estos bárbaros. Dios Te salve, María...
  5. Lo atan a una columna. Dios Te salve, María...
  6. Primero fue azotado con látigos. Dios Te salve, María...
  7. Luego fue azotado con varas de espinas. Dios Te salve, María...
  8. No hay parte de Su cuerpo que no esté magullada. Dios Te salve, María...
  9. La sangre del Salvador fluye abundantemente por el suelo. Dios Te salve, María...
  10. Luego es desatado y vuelve a tomar Sus vestidos. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Oh Madre de los Dolores, por estos terribles ultrajes con que Jesús es afligido, por esta Flagelación que desgarra Su sagrado cuerpo, defendedme, Os lo suplico, contra las descargas de la venganza divina tantas veces merecida a causa de mis crímenes. No permitáis que la preciosa Sangre de mi Salvador sea derramada en vano.   Gloria al Padre...

PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


3º misterio: Jesús coronado de espinas

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra Coronación de espinas, y por este misterio y la intercesión de Vuestra Santa Madre Os pedimos el desprecio del mundo.

Padre nuestro...

  1. Para ridiculizarlo, los soldados tuvieron la idea de imponer a Jesús una corona de espinas. Dios Te salve, María...
  2. La prepararon con infernal furia y barbarie. Dios Te salve, María...
  3. Luego la clavaron furiosamente en la cabeza del Redentor. Dios Te salve, María...
  4. La cabeza divina fue atravesada por todos lados. Dios Te salve, María...
  5. La sangre de Jesús fluye a torrentes.  Dios Te salve, María...
  6. Su frente está cubierta de sangre. Dios Te salve, María...
  7. Su sangre se mezcla con las lágrimas de Sus ojos.  Dios Te salve, María...
  8. Y corre por Sus labios, ya pálidos por las sombras de la muerte. Dios Te salve, María...
  9. Le cubren los hombros con un manto de púrpura y Le colocan una caña en la mano. Dios Te salve, María...
  10. Y en este estado Pilato Lo muestra al pueblo, diciendo: «¡He aquí el Hombre!»   Dios Te salve, María…

 

Oración.  Tened piedad de mi alma, oh dulce Virgen María. Haced que mi corazón sienta el aguijón de las espinas que atravesaron la cabeza de Vuestro divino Hijo. Ay, soy yo quien debe sufrir por mis muchas prevaricaciones. Que el dolor de haberlas cometido sea mi tormento; y si me consuelo por ellas, que sea sólo con rigurosa penitencia.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


4º misterio: Jesús lleva la Cruz a cuestas

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestro Llevamiento de la Cruz, y Os pedimos por este misterio y por la intercesión de Vuestra santa Madre paciencia en todas nuestras cruces.

Padre nuestro...

  1. Ante la insistencia del pueblo, incitado por sus dirigentes, Jesús es condenado a ser crucificado. Dios Te salve, María...
  2. Le presentan la cruz y la abraza con amor. Dios Te salve, María...
  3. Se la pone sobre Sus hombros desgarrados y la carga con valentía. Dios Te salve, María...
  4. Sin embargo, cae bajo su carga, agobiado por el peso de nuestros pecados. Dios Te salve, María...
  5. Habiéndola recogido de nuevo, Él Se encuentra con Su Madre en la desolación. Dios Te salve, María...
  6. La Verónica Le enjuga el rostro, y la imagen de Su adorable rostro queda impresa en el paño. Dios Te salve, María...
  7. Las mujeres de Jerusalén Le siguen, lamentándose. Jesús las consuela y dice: «Si se trata así a la madera verde, ¿qué será de la seca?». Dios Te salve, María...
  8. Nadie quería ayudar a Jesús a llevar Su Cruz, así que Simón el Cireneo se prestó por unos momentos. Dios Te salve, María...
  9. Cuando llegó al pie de la montaña, el Salvador volvió a caer bajo Su pesada carga. Dios Te salve, María... 
  10. Pero Él Se levantó de nuevo, tomó la Cruz en un esfuerzo sublime y alcanzó la cumbre del Calvario. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Oh Madre afligida, en nombre de los sufrimientos soportados por Vuestro divino Hijo en Su camino desde el Pretorio de Pilatos hasta el Calvario, obtened para nosotros la fuerza y la paciencia que necesitamos para soportar nuestras propias tribulaciones.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


5º misterio: La Crucifixión y Muerte de Jesús

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra Crucifixión y de Vuestra ignominiosa Muerte en el Calvario. Por este misterio y la intercesión de Vuestra santa Madre, Os pedimos la conversión de los pecadores, la perseverancia de los justos y el alivio de las almas del Purgatorio.

Padre nuestro...

  1. El Salvador de la humanidad, despojado de Sus vestiduras, es colocado en la Cruz por los verdugos. Dios Te salve, María...
  2. Le atraviesan los pies y las manos con clavos para sujetarlos al doloroso madero. Dios Te salve, María...
  3. Luego, el instrumento de tortura es levantado con la Santa Víctima, y de Sus sagradas llagas brota la sangre en grandes torrentes. Dios Te salve, María...
  4. Entre el cielo y la tierra, la primera palabra de este manso Cordero es una oración por Sus enemigos.  Dios Te salve, María...
  5. Luego promete el Paraíso al buen ladrón.  Dios Te salve, María...
  6. Recomienda a San Juan a Su Madre. Dios Te salve, María...
  7. En Su sed se Le da hiel y vinagre. Dios Te salve, María...
  8. Y en Su angustia grita: «Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado? Dios Te salve, María...
  9. Y añade: «¡Todo está consumado!». Dios Te salve, María...
  10. Y encomendándose inmediatamente a Dios, Su Padre, entregó el espíritu. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Por los méritos de la muerte de Jesús, Virgen digna de toda nuestra compasión, alcanzadme la gracia de morir perfectamente al mundo y a mí mismo todos los días de mi vida; y de crucificar constantemente esta carne desgraciada con sus malos deseos, para llegar a la felicidad eterna.  Gloria al Padre...

PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)




Dios Te salve, ¡Reina y Madre!


Dios Te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios Te salve.  A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues, Señora, Abogada nuestra! vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre.

¡O clemente! ¡O piadosa! ¡O dulce Virgen María!


  • Rogad por nosotros, santa Madre de Dios.
    Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.


Oremos: Omnipotente y sempiterno Dios, que por la acción del Espíritu Santo has preparado el alma y el cuerpo de la gloriosa Virgen y Madre, María, para que fuese digna morada de Tu Hijo, concédenos, a los que nos alegramos con Su conmemoración, vernos libres por Su piadosa intercesión de los peligros que nos amenazan y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo Señor nuestro.  Amén.


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y de la Madre de Dios. Amén.


MISTERIOS GLORIOSOS

1º misterio: La Resurrección de Jesús

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra gloriosa Resurrección. Por este misterio y la intercesión de Vuestra santa Madre, Os pedimos amor a Dios y fervor en Vuestro servicio.

Padre nuestro...

  1. Jesús salió de la tumba al tercer día, tal como había predicho. Dios Te salve, María...
  2. ¡Oh muerte! ¿Dónde está tu victoria? ¿Dónde está tu aguijón?  Dios Te salve, María...
  3. El alma del Salvador había ido a consolar a los Patriarcas en el Limbo y a liberarlos de las tinieblas. Dios Te salve, María...
  4. Después de este acto de autoridad y misericordia, resucitó lleno de gloria. Dios Te salve, María...
  5. La Santísima Virgen María Se regocijó en Su presencia. Dios Te salve, María...
  6. Se apareció de nuevo a María Magdalena, bajo la apariencia de un jardinero.  Dios Te salve, María...
  7. Y Se muestra al apóstol San Pedro, a quien da Su bendición. Dios Te salve, María...
  8. Los discípulos de Emaús Le escuchan sin reconocerle, pero Le reconocen más tarde. Y exclaman: «¿No ardía de alegría nuestro corazón cuando nos hablaba?  Dios Te salve, María...
  9. Por último, entra en medio de todos los discípulos reunidos en el Cenáculo; y les trae Su paz. Dios Te salve, María...
  10. El apóstol Santo Tomás seguía siendo incrédulo, pero se rindió a la demostración sensible de las llagas del Salvador.  Dios Te salve, María...

 

Oración.  Oh Virgen Santísima, por la extrema alegría con que se inundó Vuestro corazón en la primera aparición con la que Jesús favoreció Vuestra fe y Vuestro amor, alcanzadme de Vuestro divino Hijo nuestro Rey la gracia de resucitar a una vida nueva y de no caer nunca más en la muerte del pecado.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


2º misterio: La Ascensión de Jesús

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de Vuestra Ascensión triunfante, y Os pedimos por este misterio y por la intercesión de Vuestra Santa Madre el anhelo del Cielo, nuestra única patria.

Padre nuestro...

  1. Jesús reúne a Sus principales Discípulos en el Monte de los Olivos. Dios Te salve, María...
  2. Y en presencia de ellos, asciende al Cielo por Su propia virtud. Dios Te salve, María...
  3. «¿Por qué, Señor, nos dejáis así? Le preguntan. Y Él responde: «Voy a Mi Padre. Dios Te salve, María...
  4. «Pero Me quedaré con vosotros hasta el fin de los tiempos. Dios Te salve, María...
  5. «Y os enviaré el Espíritu Santo para que os consuele». Dios Te salve, María...
  6. Luego asciende a las nubes y Sus discípulos Le contemplan. Finalmente Se oculta de su vista, bendiciéndolos. Dios Te salve, María...
  7. Entra en el Cielo y nos abre sus puertas. Dios Te salve, María...
  8. Se sienta triunfante a la derecha de Dios Padre. Dios Te salve, María...
  9. Lleno de bondad para con los Suyos, nos muestra constantemente Sus llagas, invitándonos a aceptar Su amor. Dios Te salve, María...
  10. ¡Oh divino Jesús! Vos sois en el Cielo nuestro Mediador Todopoderoso. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Oh María, llevad mi corazón allá arriba con Vuestro adorable Hijo. Dadme un generoso desprecio por todas las cosas terrenas. Ah, desde ahora pasaré el resto de mi vida contemplando la gloria de Jesús en el Cielo.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


3º misterio: La venida del Espíritu Santo sobre la Santísima Virgen y los Apóstoles

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor del misterio de Pentecostés, y Os pedimos, por este misterio y por la intercesión de Vuestra santa Madre, la venida del Espíritu Santo a nuestras almas.

Padre nuestro...

  1. Diez días después de Su Ascensión, Jesús envió el Espíritu Santo a Su Iglesia. Dios Te salve, María...
  2. ¡Qué don tan precioso! Él trae el consuelo celestial. Dios Te salve, María...
  3. Derrama fuego santo en las almas. Dios Te salve, María...
  4. Enciende en los corazones la llama del amor santo. Dios Te salve, María...
  5. Él ilumina las mentes de los hombres con Su luz resplandeciente. Dios Te salve, María...
  6. Él fortalece a los hombres con la virtud de lo alto. Dios Te salve, María...
  7. Él dio a los Apóstoles el don de lenguas. Dios Te salve, María...
  8. Y les distribuye efusivamente la sabiduría. Dios Te salve, María...
  9. Oh Espíritu Santo, venid y derramad Vuestras gracias en los corazones de Vuestros fieles. Dios Te salve, María...
  10. Venid, Espíritu Santo, encendedme con los fuegos del amor divino. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Madre de Dios, llena del Espíritu Santo, comunicad a mi corazón necesitado unas gotas de la plenitud Vuestra. Que este nuevo espíritu absorba y consuma todas las potencias de mi alma, haga latir mi pecho y anime mi lengua. Que en el futuro sólo respire para Dios y para Vos.  Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


4º misterio: La Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de la triunfante Asunción de Vuestra santa Madre al Cielo, y Os pedimos por este misterio y por Su intercesión una tierna devoción a tan buena Madre.

Padre nuestro...

  1. María expiró en los brazos de Jesús, que bajó del cielo para recibirla. Dios Te salve, María...
  2. Entonces los Apóstoles, milagrosamente reunidos de todas partes del mundo, honraron Su cuerpo con una sepultura gloriosa. Dios Te salve, María...
  3. Pero al cabo de tres días este cuerpo sagrado, conservado sin corrupción, se reúne con el alma; y la Santísima Virgen es llevada por los Ángeles al Cielo.Dios Te salve, María...
  4. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo acogieron triunfalmente a María. Dios Te salve, María...
  5. Los Serafines y los demás Ángeles se inclinan respetuosamente ante Ella. Dios Te salve, María...
  6. Todo el Cielo se extasía con una alegría inefable. Dios Te salve, María...
  7. ¡Oh María, qué lugar Vos ocupáis en el Cielo! Os veo sentada a la derecha de Jesús. Dios Te salve, María...
  8. Allí sois la Madre y Abogada de todos los hombres. Dios Te salve, María...
  9. Vos escucháis y concedéis todas mis súplicas. Dios Te salve, María...
  10. Hijos del Rosario, alégrense de tener una Madre tan buena. Dios Te salve, María...
  11.  

Oración.  Concededme la gracia, oh gloriosa Madre de mi Salvador, de morir una muerte como la Vuestra. Cuento con Vuestra asistencia y la de Jesús en mi último momento. Que mi alma, recogida por los santos Ángeles, sea llevada a Vos para contemplar eternamente Vuestra gloria inmortal.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)


5º misterio: La Coronación de la Santísima Virgen María

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de la Coronación de Vuestra Santa Madre, y Os pedimos por este misterio y por Su intercesión perseverar en la gracia y ser coronados en la gloria.

Padre nuestro...

  1. María está gloriosamente coronada en el Cielo. Dios Te salve, María...
  2. ¿ Por qué motivo? Por Su amor, más ardiente que el de los Serafines. Dios Te salve, María...
  3. Por Su pureza, más resplandeciente que la de los Ángeles. Dios Te salve, María...
  4. Por Su profunda humildad. Dios Te salve, María...
  5. Por Su perfecta obediencia. Dios Te salve, María...
  6. Por Su santa prudencia. Dios Te salve, María...
  7. Por Su admirable paciencia. Dios Te salve, María...
  8. Por Su ardiente gratitud. Dios Te salve, María...
  9. Ella es coronada por Su perseverancia en todas las virtudes. Dios Te salve, María...
  10. Ella es coronada y establecida por encima de todas las Jerarquías celestiales, porque Ella es la digna Madre de Dios. Dios Te salve, María...

 

Oración.  Sí, Virgen Santa, Vos sois nuestra amada Soberana; y nosotros somos felices de vivir bajo Vuestro imperio. Aceptad, oh Reina de nuestros corazones, esta corona del Rosario, ofrenda digna de nuestra veneración. No abandonéis a Vuestros hijos. Si Vos sois favorable a nuestros deseos, nuestra salvación está asegurada.   Gloria al Padre...


PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.


Se rezan diez  Ave María

DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)




Dios Te salve, ¡Reina y Madre!


Dios Te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios Te salve.  A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues, Señora, Abogada nuestra! vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre.

¡O clemente! ¡O piadosa! ¡O dulce Virgen María!


  • Rogad por nosotros, santa Madre de Dios.
    Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.


Oremos: Omnipotente y sempiterno Dios, que por la acción del Espíritu Santo has preparado el alma y el cuerpo de la gloriosa Virgen y Madre, María, para que fuese digna morada de Tu Hijo, concédenos, a los que nos alegramos con Su conmemoración, vernos libres por Su piadosa intercesión de los peligros que nos amenazan y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo Señor nuestro.  Amén.


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y de la Madre de Dios. Amén.