«¡Al final, Mi Corazón Inmaculado triunfará!»
Promesa de la Virgen en Fátima
Comenzamos haciendo devotamente la SEÑAL DE LA CRUZ, que es el signo del cristiano:
En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo y de la Madre de Dios. Amén.
Ofrenda del Rosario
Me uno a todos los Santos que están en los Cielos, a todos los justos que están en la tierra, a todas las almas fieles que hay en este lugar. Me uno a Vos, Jesús mío, para alabar dignamente a Vuestra Santísima Madre y alabaros en Ella y por Ella.
Renuncio a todas las distracciones que me sobrevengan durante este Rosario. Quiero rezarlo con modestia, atención y devoción, como si fuera el último de mi vida. Amén.
El Símbolo de los Apóstoles
CREO EN DIOS, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra: y en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia de Jesucristo, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan tres Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
MISTERIOS GOZOSOS
1º misterio: La Anunciación y la Encarnación del Verbo
Padre nuestro...
Oración. Oh Virgen Santísima, Os lo suplico, haced que conciba a Vuestro Hijo en mi corazón, como Vos lo concebisteis en Vuestro casto seno. Que Se una estrechamente a mi alma, como Se encarnó personalmente en la carne del género humano. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
2º misterio: La Visitación de María a Su prima Isabel
Padre nuestro...
Oración. Favorecedme, oh Virgen purísima, con Vuestra santa visita; y mi alma, santificada por la presencia de Vuestro divino Hijo, se alegrará con Vos en Dios. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
3º misterio: El Nacimiento de Jesús en el establo de Belén
Padre nuestro...
Oración. Oh divina Madre de Jesús, concededme la gracia de renacer espiritualmente con Vuestro divino Hijo, de venerarlo como Rey de mi alma y de adorarlo, como los pastores y los Magos, desde lo más profundo de mi corazón. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
4º misterio: La Presentación de Jesús en el Templo
Padre nuestro...
Oración. Permitidme, Virgen Santa, abrazar a Vuestro Niño con los brazos de la fe y de la caridad, estrecharlo afectuosamente contra mi corazón y consagrarle todo mi amor. ¡Ah, que muera con Simeón, para gozar de Su dulce presencia y de la Vuestra! Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
5º misterio: La pérdida y el hallazgo de Jesús en el Templo
Padre nuestro...
Oración. Oh Santísima Virgen, obtenedme la gracia de no perder nunca la presencia de mi Salvador por mis pecados, y de sentir vivamente Su ausencia. Si mis infidelidades, ¡ay! Le obligan a alejarse de mí, Os ruego que no vuelva a saborear ningún descanso o placer hasta que Le haya encontrado de nuevo. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
Dios Te salve, ¡Reina y Madre!
Dios Te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios Te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues, Señora, Abogada nuestra! vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre.
¡O clemente! ¡O piadosa! ¡O dulce Virgen María!
Oremos: Omnipotente y sempiterno Dios, que por la acción del Espíritu Santo has preparado el alma y el cuerpo de la gloriosa Virgen y Madre, María, para que fuese digna morada de Tu Hijo, concédenos, a los que nos alegramos con Su conmemoración, vernos libres por Su piadosa intercesión de los peligros que nos amenazan y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo Señor nuestro. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y de la Madre de Dios. Amén.
MISTERIOS DOLOROSOS
1º misterio: La Agonía de Jesús en el Huerto de Getsemaní
Padre nuestro...
Oración. Oh María, por la sobrecogedora tristeza de Jesús en el Huerto de los Olivos y por las gotas de sangre derramadas de Su cuerpo durante Su Agonía mortal, dadme la constancia para soportar toda clase de aflicción interior y exterior. Sí, por Vuestra intercesión, quiero estar perfectamente resignado a la voluntad divina en medio de los sufrimientos más crueles. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
2º misterio: La Flagelación de Jesús
Padre nuestro...
Oración. Oh Madre de los Dolores, por estos terribles ultrajes con que Jesús es afligido, por esta Flagelación que desgarra Su sagrado cuerpo, defendedme, Os lo suplico, contra las descargas de la venganza divina tantas veces merecida a causa de mis crímenes. No permitáis que la preciosa Sangre de mi Salvador sea derramada en vano. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
3º misterio: Jesús coronado de espinas
Padre nuestro...
Oración. Tened piedad de mi alma, oh dulce Virgen María. Haced que mi corazón sienta el aguijón de las espinas que atravesaron la cabeza de Vuestro divino Hijo. Ay, soy yo quien debe sufrir por mis muchas prevaricaciones. Que el dolor de haberlas cometido sea mi tormento; y si me consuelo por ellas, que sea sólo con rigurosa penitencia. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
4º misterio: Jesús lleva la Cruz a cuestas
Padre nuestro...
Oración. Oh Madre afligida, en nombre de los sufrimientos soportados por Vuestro divino Hijo en Su camino desde el Pretorio de Pilatos hasta el Calvario, obtened para nosotros la fuerza y la paciencia que necesitamos para soportar nuestras propias tribulaciones. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
5º misterio: La Crucifixión y Muerte de Jesús
Padre nuestro...
Oración. Por los méritos de la muerte de Jesús, Virgen digna de toda nuestra compasión, alcanzadme la gracia de morir perfectamente al mundo y a mí mismo todos los días de mi vida; y de crucificar constantemente esta carne desgraciada con sus malos deseos, para llegar a la felicidad eterna. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
Dios Te salve, ¡Reina y Madre!
Dios Te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios Te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues, Señora, Abogada nuestra! vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre.
¡O clemente! ¡O piadosa! ¡O dulce Virgen María!
Oremos: Omnipotente y sempiterno Dios, que por la acción del Espíritu Santo has preparado el alma y el cuerpo de la gloriosa Virgen y Madre, María, para que fuese digna morada de Tu Hijo, concédenos, a los que nos alegramos con Su conmemoración, vernos libres por Su piadosa intercesión de los peligros que nos amenazan y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo Señor nuestro. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y de la Madre de Dios. Amén.
MISTERIOS GLORIOSOS
1º misterio: La Resurrección de Jesús
Padre nuestro...
Oración. Oh Virgen Santísima, por la extrema alegría con que se inundó Vuestro corazón en la primera aparición con la que Jesús favoreció Vuestra fe y Vuestro amor, alcanzadme de Vuestro divino Hijo nuestro Rey la gracia de resucitar a una vida nueva y de no caer nunca más en la muerte del pecado. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
2º misterio: La Ascensión de Jesús
Padre nuestro...
Oración. Oh María, llevad mi corazón allá arriba con Vuestro adorable Hijo. Dadme un generoso desprecio por todas las cosas terrenas. Ah, desde ahora pasaré el resto de mi vida contemplando la gloria de Jesús en el Cielo. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
3º misterio: La venida del Espíritu Santo sobre la Santísima Virgen y los Apóstoles
Padre nuestro...
Oración. Madre de Dios, llena del Espíritu Santo, comunicad a mi corazón necesitado unas gotas de la plenitud Vuestra. Que este nuevo espíritu absorba y consuma todas las potencias de mi alma, haga latir mi pecho y anime mi lengua. Que en el futuro sólo respire para Dios y para Vos. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
4º misterio: La Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo
Padre nuestro...
Oración. Concededme la gracia, oh gloriosa Madre de mi Salvador, de morir una muerte como la Vuestra. Cuento con Vuestra asistencia y la de Jesús en mi último momento. Que mi alma, recogida por los santos Ángeles, sea llevada a Vos para contemplar eternamente Vuestra gloria inmortal. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
5º misterio: La Coronación de la Santísima Virgen María
Padre nuestro...
Oración. Sí, Virgen Santa, Vos sois nuestra amada Soberana; y nosotros somos felices de vivir bajo Vuestro imperio. Aceptad, oh Reina de nuestros corazones, esta corona del Rosario, ofrenda digna de nuestra veneración. No abandonéis a Vuestros hijos. Si Vos sois favorable a nuestros deseos, nuestra salvación está asegurada. Gloria al Padre...
PADRE NUESTRO, que estás en los cielos, santificado sea el Tu Nombre; venga a nos el Tu reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
Se rezan diez Ave María
DIOS TE SALVE, MARÍA; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre las mujeres, y bendito es Tu Hijo, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA AL PADRE, al Hijo, y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
OH JESÚS MÍO, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.
(Oración pedida por Nuestra Señora en Fátima)
Dios Te salve, ¡Reina y Madre!
Dios Te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios Te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues, Señora, Abogada nuestra! vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre.
¡O clemente! ¡O piadosa! ¡O dulce Virgen María!
Oremos: Omnipotente y sempiterno Dios, que por la acción del Espíritu Santo has preparado el alma y el cuerpo de la gloriosa Virgen y Madre, María, para que fuese digna morada de Tu Hijo, concédenos, a los que nos alegramos con Su conmemoración, vernos libres por Su piadosa intercesión de los peligros que nos amenazan y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo Señor nuestro. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, y de la Madre de Dios. Amén.