Novena a Nuestra Señora de Fátima

El 13 de julio de 1917, Nuestra Señora dijo a los tres niños de Fátima:


Sacrifíquense por los pecadores y digan a menudo, pero sobre todo haciendo algunos sacrificios:

 

«Oh Jesús, es por Vuestro amor, por la conversión de los pecadores
y en reparación de las ofensas hechas al Corazón Inmaculado de María.».



Oraciones diarias de la novena 


Reina del Rosario, dulce Virgen de Fátima, Os habéis dignado aparecer en la tierra de Portugal, para revelar los tesoros de gracias escondidos en el rezo del Rosario. Poned en nuestros corazones un amor sincero y ferviente al practicar esta devoción.

 

Vos habéis traído la paz, tanto interior como exterior, a este país de Portugal, tan atribulado en aquel momento; Os pedimos que veléis por nuestro querido país, afligido por tantos males. Pedid a Jesús, Vuestro Hijo, que resucite a las almas a la vida de la gracia. Suplicadle que intervenga de una vez por la salvación de nuestro pobre mundo, y que renueve la faz de la tierra.

 

Llevad la paz a todas las naciones del mundo, para que nosotros, Vuestros hijos, vivamos como hermanos y verdaderos hijos de Dios.

 

Os pedimos durante esta novena que aumentéis en nosotros el amor a Dios, para que no Le ofendamos más y Le sirvamos dignamente. Os pedimos la conversión de los pecadores del mundo entero y la salvación eterna para todos los que van a morir. Amén.

 

Tres «Dios Te salve, María...»


Oraciones enseñadas por el Ángel de Fátima
(a rezar con frecuencia)


¡Dios mío, creo, amo, espero y Os amo! Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan, no Os aman. 


– Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Os adoro profundamente y Os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de Su Santísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, Os pido la conversión de los pobres pecadores.