Letanías del Padre Eterno

Compuesto a petición de
Santa Margarita de Youville

Unámonos a Nuestro Señor Jesucristo, alabanza perfecta de Su Padre, para invocar en Su nombre a Dios Padre Eterno, e implorar sobre nosotros los efectos de Su misericordia y bondad infinita. Unámonos también a los inefables sentimientos que la augusta e inmaculada Virgen María, la más perfecta de Sus criaturas, tuvo en la tierra por este santo Padre.

  • Señor, tened piedad de nosotros.
    Señor, tened piedad de nosotros.
  • Jesucristo, tened piedad de nosotros.
    Jesucristo, tened piedad de nosotros.
  • Señor, tened piedad de nosotros.
    Señor, tened piedad de nosotros.
  • Jesucristo, escuchadnos.
    Jesucristo, oídnos.
  • Dios, Padre celestial,
    Tened piedad de nosotros.
  • Dios, Hijo Redentor del mundo,
    Tened piedad de nosotros.
  • Dios, Espíritu Santo,
    Tened piedad de nosotros.
  • Santísima Trinidad, un solo Dios,
    Tened piedad de nosotros.


  • Padre nuestro, que estáis en los cielos,
    Escuchad la voz de Vuestros hijos en la tierra.
  • Padre, Vos no tenéis principio, sino que sois el principio de todas las cosas,
     Sed nuestro último fin y el principio de todas nuestras obras.
  • Padre, que no tenéis padre, pero sois Padre desde toda la eternidad,
    Mostraos Padre nuestro y dadnos parte en Vuestra herencia.
  • Padre, que sólo engendrasteis al Hijo,
    Haced que viva en nosotros en todas Sus virtudes.
  • Padre, que con el Hijo engendráis al Espíritu Santo,
    Venid y haced Vuestra morada en nosotros.
  • Padre, fuente de la Divinidad,
    Conservad en nosotros Vuestra divina imagen.
  • Padre, origen de la santidad,
    Dadnos el deseo de nuestra perfección.
  • Padre de la Sabiduría y de la Verdad,
    Preservadnos de la prudencia del mundo y de toda ilusión.
  • Padre de infinita majestad,
     Que siempre respetemos Vuestra divina presencia.
  • Padre eterno de las luces,
    Disipad las tinieblas de nuestra ignorancia.
  • Padre creador de los ángeles y de los hombres,
     Cread en nosotros corazones nuevos.
  • Padre, Fundador de todas las cosas,
     Que Vuestro reino se establezca en todos los lugares.
  • Padre, de quien procede toda paternidad,
    Multiplicad nuestras obras de caridad y hacedlas fructificar.
  •  Padre, de quien procede todo poder,
    Permitidnos emprenderlo todo para Vuestra gloria.
  •  Padre de todo consuelo,
     Sostenednos en nuestras pruebas.
    Padre del amor sin fin,
  •  Sed el único objeto de nuestro amor.
  • Padre, que queréis salvar a todos los hombres,
    Cumplid en nosotros los designios de Vuestra misericordia.
  •  Padre, que por amor disteis a Vuestro Hijo al mundo,
     Salvad a este mundo que tanto habéis amado.
  •  Padre, que desde Vuestro seno enviáis a Vuestro Verbo,
     Haced que reine plenamente en nuestros corazones.
  •  Padre, que hicisteis a María Madre de Dios,
     Glorificad a esta augusta Madre en todo lugar.
  •  Padre, que habéis confiado a Vuestro Hijo a José,
     Dadnos también a este Santo como nuestro Guardián y Padre.
  •  Padre, que nos predestinasteis por Jesucristo,
     Hacednos uno de los elegidos.
  •  Padre, que entregasteis a Vuestro Hijo para redimir al esclavo,
     Hacednos gozar de la libertad de Vuestros verdaderos hijos.
  • Padre, que por nosotros no habéis perdonado a Vuestro Hijo,
     Haced que también nosotros nos sacrifiquemos por Vuestro amor.
  •  Padre, que pusisteis Vuestra complacencia en Vuestro Hijo,
     Haced que este Hijo amoroso Se complazca en nosotros y que nosotros nos complazcamos en Él.
  • Padre, a quien el mundo nunca ha conocido,
    Hacednos crecer cada día en Vuestro conocimiento y en Vuestro amor.
  •  Padre, a quien el Hijo ha revelado,
    Aumentad en nosotros el don de la fe.
  •  Padre, por quien el Hijo moribundo oró por nosotros,
     Haced que Sus oraciones y Su sangre sean eficaces para nosotros.
  •  Padre, a quien el Hijo moribundo confió Su alma,
     Tened piedad de nosotros en nuestra última hora.
  •  Padre, que habéis resucitado a Vuestro Hijo de entre los muertos,
     Elevad a la gracia a todos los pobres pecadores.
  •  Padre, que habéis dado a Vuestro Hijo un asiento a Vuestra diestra,
     Concedednos a todos reinar con Él en la gloria.
  •  Padre, que derramasteis Vuestro Espíritu Santo sobre los hijos de adopción,
     Hacednos fieles a Sus inspiraciones.
  •  Padre, que habéis ocultado el misterio de la cruz a los sabios del mundo,
     Dadnos la comprensión de este misterio de amor.
  •  Padre, que habéis revelado el misterio de la cruz a los pequeños,
     Hacednos dignos de los tesoros de gracia escondidos en este misterio.
  •  Padre, Vos veis a los que Os rezan en secreto,
     Dadnos el conocimiento y el amor de la oración.
  •  Padre, que amáis a los que Os adoran en espíritu y en verdad,
     Concedednos que en todas las cosas busquemos agradaros.
  •  Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que Os dignáis ser nuestro Padre,
     Que seamos siempre verdaderos hijos para Vos.
  •  Padre inefable,
     Que los Ángeles celebren Vuestra infinita grandeza.
  • Padre del perdón,
     Olvidad nuestras ofensas y derramad Vuestra misericordia sobre nosotros.
  • Dios, nuestro protector, mirad,
    y considerad el rostro de Vuestro Cristo.


  • Señor, responded a mi plegaria
    Y dejad que mi grito llegue hasta Vos.


  • Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo
    perdonadnos, Señor.
  • Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
    escuchadnos, Señor.
  • Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
    tened piedad de nosotros, Señor.


Oremos. - Señor, Dios todopoderoso, que habéis amado tanto al mundo que le disteis a Vuestro Hijo único, aceptad, Os rogamos, la acción de gracias que humildemente Os ofrecemos por tan gran beneficio y, en Vuestra misericordia, ayudadnos a cumplir de todo corazón y con todas nuestras acciones lo que este Dios hecho hombre nos ha enseñado con Sus palabras y Sus ejemplos. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.


Que el Padre Eterno nos bendiga por los siglos de los siglos. Amén.