- Señor, tened piedad de nosotros.
Señor, tened piedad de nosotros. - Jesucristo, tened piedad de nosotros.
Jesucristo, tened piedad de nosotros. - Señor, tened piedad de nosotros.
Señor, tened piedad de nosotros. - Jesucristo, escuchadnos.
Jesucristo, oídnos. - Dios, Padre celestial,
Tened piedad de nosotros. - Dios, Hijo Redentor del mundo,
Tened piedad de nosotros. - Dios, Espíritu Santo,
Tened piedad de nosotros. - Santísima Trinidad, un solo Dios,
Tened piedad de nosotros.
- Del olvido y la ingratitud de los hombres,
queremos consolaros, Señor. - De Vuestro abandono en el sagrado Tabernáculo,
queremos... - Por los crímenes de los pecadores,
- Del odio de los impíos,
- De los blasfemos que Os ultrajan,
- De los insultos hechos a Vuestra Divinidad,
- Por los sacrilegios con los que se profana Vuestro Sacramento de amor,
- Por la inmodestia e irreverencia cometida en Vuestra adorable presencia,
- De las traiciones de las que sois la adorable Víctima,
- De la frialdad de la mayoría de Vuestros hijos,
- Del desprecio que se tiene de Vuestras proposiciones de amor,
- Por las infidelidades de los que se dicen Vuestros amigos,
- Por nuestra resistencia a Vuestras gracias,
- Por nuestras propias infidelidades,
- Por la incomprensible dureza de nuestros corazones,
- Por nuestro largo retraso en amaros,
- Por nuestra cobardía en Vuestro santo servicio,
- Por la profanación del día sagrado del domingo,
- Por la amarga tristeza en que Os sume la pérdida de las almas,
- De Vuestra larga espera a la puerta de nuestros corazones,
- De los amargos desprecios con los que estáis saturado,
- Sagrado Corazón de Jesús,
tened piedad de nosotros y de Vuestros hijos en la tierra.
- Corazón Inmaculado de María,
rogad por nosotros que recurrimos a Vos.
- Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
perdonadnos, Señor. - Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
escuchadnos, Señor. - Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
tened piedad de nosotros.
Oremos. – Oh Dios tres veces santo, Os adoro, Os amo, Os bendigo por el Sagrado Corazón de Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar, y Os ofrezco, por manos de la Inmaculada Virgen María, todas las Sagradas Hostias que están en nuestros altares y tabernáculos, como sacrificio de expiación, reparación y enmienda por todos los sacrilegios, profanaciones, impiedades, blasfemias y crímenes que Os ultrajan en todo el universo. Amén.