- Señor, tened piedad de nosotros.
Señor, tened piedad de nosotros. - Jesucristo, tened piedad de nosotros.
Jesucristo, tened piedad de nosotros. - Señor, tened piedad de nosotros.
Señor, tened piedad de nosotros. - Jesucristo, escuchadnos.
Jesucristo, oídnos. - Dios, Padre celestial,
Tened piedad de nosotros. - Dios, Hijo Redentor del mundo,
Tened piedad de nosotros. - Dios, Espíritu Santo,
Tened piedad de nosotros. - Santísima Trinidad, un solo Dios,
Tened piedad de nosotros.
- Santa María,
rogad por nosotros. - Santa Madre de Dios,
rogad... - Nuestra Señora del Rosario,
- Nuestra Señora del Rosario, que nos pide que recemos muchos rosarios,
- Nuestra Señora del Rosario que nos pide que nos corrijamos,
- Nuestra Señora del Rosario que nos ruega que nos arrepintamos de nuestros pecados,
- Nuestra Señora del Rosario, que nos suplica que no ofendamos a Nuestro Señor,
- Nuestra Señora del Rosario, que nos pide que recemos para salvar a los pecadores,
- Nuestra Señora del Rosario, que nos pide que nos sacrifiquemos para salvar a los pecadores,
- Nuestra Señora del Rosario, que nos pide que reparemos los pecados cometidos contra Vuestro Corazón Inmaculado,
- Nuestra Señora del Rosario que quiere llevar a todos Vuestros hijos al cielo,
- Nuestra Señora del Rosario, que nos pide que nos ofrezcamos a Dios para aceptar todos los sufrimientos que nos envíe,
- Nuestra Señora del Rosario, que promete ser nuestro refugio y no abandonarnos nunca,
- Nuestra Señora del Rosario que nos promete la paz,
- Nuestra Señora del Rosario, que nos prometió el triunfo de Vuestro Corazón Inmaculado,
- Nuestra Señora de Fátima, Reina del Santísimo Rosario,
- Nuestra Señora de Fátima, Reina de la Paz,
- Nuestra Señora de Fátima, Reina del Clero,
- Nuestra Señora de Fátima, Reina de la Santa Iglesia,
- Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
perdonadnos, Señor. - Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
escuchadnos, Señor. - Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
tened piedad de nosotros. - Rogad por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.
Oremos– Oh Corazón Inmaculado de María, Reina del cielo y de la tierra, Os rogamos muy humildemente que pidáis a Dios que inspire a todos los dichosos habitantes del Cielo y del Purgatorio para que luchen con la Iglesia militante y le den la victoria. Amén.