Letanías de
Jesús sufriente

Nuestro divino Salvador quiso darnos un ejemplo de la resignación más perfecta, por ser la más amorosa, en medio de los sufrimientos que acontecen a todo ser humano. ¡Jesucristo! ¡He aquí al varón de dolores por excelencia! Su divina Madre María, la Virgen inmaculada, bebió también hasta las heces el cáliz del dolor; apresurémonos, pues, a colocarnos con Ella al pie de la Cruz de Jesús agonizante, y a honrar esos misterios de ignominia y sufrimiento que deben santificarnos y mostrarnos el único camino de la felicidad eterna.

  • Señor, tened piedad de nosotros.
    Señor, tened piedad de nosotros.
  • Jesucristo, tened piedad de nosotros.
    Jesucristo, tened piedad de nosotros.
  • Señor, tened piedad de nosotros.
    Señor, tened piedad de nosotros.
  • Jesucristo, escuchadnos.
    Jesucristo, oídnos.
  • Dios, Padre celestial,
    Tened piedad de nosotros.
  • Dios, Hijo Redentor del mundo,
    Tened piedad de nosotros.
  • Dios, Espíritu Santo,
    Tened piedad de nosotros.
  • Santísima Trinidad, un solo Dios,
    Tened piedad de nosotros.


  • Oh Jesús, que sois por excelencia el hombre de dolor,
    ayudadnos a llevar nuestra cruz como Vos habéis llevado la Vuestra.
  • Oh Jesús, pobre y desprovisto de todo,
    ayudadnos a llevar...
  • Oh Jesús, desconocido y rechazado por Vuestro pueblo,
  • Oh Jesús, despreciado y cubierto de oprobio,
  • Oh Jesús, odiado y perseguido,
  • Oh Jesús, abandonado, renunciado y traicionado por Vuestros propios discípulos,
  • Oh Jesús, triste hasta la muerte,
  • Oh Jesús, entregado al asco, al abatimiento y a la desilusión,
  • Oh Jesús, vendido por dinero como los esclavos,
  • Oh Jesús, atado y esposado como un ladrón célebre,
  • Oh Jesús, conducido con infamia ante los tribunales y jueces de la tierra,
  • Oh Jesús, arrastrado con reproche por todas las calles de Jerusalén,
  • Oh Jesús, expuesto a las aclamaciones y abucheos de la muchedumbre,
  • Oh Jesús, calumniado e injustamente juzgado,
  • Oh Jesús, considerado loco y insensato,
  • Oh Jesús, azotado y totalmente cubierto de sangre,
  • Oh Jesús, condenado a muerte como un criminal y un villano,
  • Oh Jesús, comparado a un ladrón infame,
  • Oh Jesús, coronado de espinas y saludado con burla,
  • Oh Jesús, cargado con las maldiciones de todo el pueblo,
  • Oh Jesús, llevado al Calvario y cargando el peso de la Cruz,
  • Oh Jesús, clavado a esta Cruz y convertido en un espectáculo para todo el universo,
  • Oh Jesús, lleno de amargura y de hiel en el ardor de Vuestra sed,
  • Oh Jesús, cuyo Corazón fue traspasado por una lanza,
  • Oh Jesús, expirando en los brazos de la Cruz,
  • Oh Jesús, víctima voluntaria por todos nuestros pecados,
  • Oh Jesús, modelo y apoyo en todas nuestras penas,


  • Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
    perdonadnos, Señor.
  • Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
    escuchadnos, Señor.
  • Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo,
    tened piedad de nosotros.

 

Oremos.– Oh Jesús, que por amor a mí, y para la expiación de mis pecados, habéis sufrido una infinidad de dolores, humillaciones y oprobios, imprimiendo una profunda estimación de los mismos en mi mente, grabando los sentimientos de ellos en mi corazón, aplicando los méritos de ellos a mi alma; haced que en todas las ocasiones, esté dispuesto a seguiros, a tomar parte en los sufrimientos de Vuestra Pasión, y a beber con Vos la amargura de Vuestro cáliz, para que, rociado con Vuestras lágrimas y Vuestro sangre, sea purificado de mis pecados, y que por la ayuda de Vuestra gracia, pueda llegar al lugar de la gloria. Amén.