Oh Jesús, manso y humilde de corazón,
Haced mi corazón semejante al Vuestro.
- Del deseo de ser estimado,
Libradme Señor. - Del deseo de ser amado,
Libradme... - Del deseo de ser deseado,
- Del deseo de ser elogiado,
- Del deseo de ser tratado con consideración,
- Del deseo de ser comprendido,
- Del deseo de ser alabado,
- Del deseo de ser preferido,
- Del deseo de ser consultado,
- Del deseo de ser aprobado,
- Del deseo de ser apreciado,
- Del miedo a ser humillado,
- Del miedo a ser despreciado,
- Del miedo a ser repudiado,
- Del miedo a ser rechazado,
- Del miedo a ser vilipendiado,
- Del miedo a ser calumniado,
- Del miedo a ser acusado,
- Del miedo a ser olvidado,
- Del miedo a ser sospechoso,
- Del miedo a ser ultrajado,
- Del miedo a ser menospreciado,
- Del miedo a ser insultado,
- Del miedo a ser odiado,
- Del miedo a ser burlado,
- Del miedo a ser juzgado,
- Del miedo a ser condenado,
- Del miedo a ser excomulgado,
- Del miedo a ser criticado,
- Del miedo a ser escarnecido,
- Del miedo a ser desdeñado,
Oremos. – Oh Jesús, que en esta tierra habéis sido un modelo de humildad y que, por esta virtud, habéis ganado para nosotros méritos infinitos, concedednos la gracia de imitaros y alcanzar así la gloria eterna. Amén.