Coroncilla de las Sagradas Llagas
de Nuestro Señor Jesucristo

Este rosario se reza con un rosario ordinario, compuesto de cinco decenas.

 

Esta devoción tiene su origen en las revelaciones recibidas por Sor María Marta Chambón, monja de la Visitación, a mediados del siglo XIX. Jesús le pidió que se asociara a Sus sufrimientos y que promoviera la devoción a las Santas Llagas. 

Beneficios de esta devoción:

Jesús promete conceder lo que se Le pida invocando Sus Santas Llagas, gracias a los méritos infinitos de Su Sangre.

 

Las Santas Llagas reparan las culpas de las almas arrepentidas y obtienen la conversión de los pecadores.

 

Esta oración se recomienda a los enfermos, ya que les ayuda a recibir el perdón y la misericordia por los méritos de las Santas Llagas.

 

Ayuda a transformar los sufrimientos de los enfermos en gracias de purificación y santificación.

 

Las Santas Llagas son un tesoro para el alivio y la liberación de las almas del purgatorio.

 

Jesús promete que no habrá muerte para el alma que expira en Sus Santas Llagas, porque dan la verdadera vida.

 

Esta devoción nos ayuda a crecer en nuestro conocimiento y amor a Jesús.

Oraciones

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espí­ritu Santo, y de la Madre de Dios. Amén.

 

En lugar del Padre Nuestro, se dice:

Eterno Padre, Os ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo,

Para curar las llagas de nuestras almas.

 

Por cada decena, en lugar del Ave María, se dice 10 veces:

Jesús mí­o, perdón y misericordia,

Por los méritos de Vuestras sagradas llagas y los sufrimientos de Vuestra Santa Madre.



Para concluir, se dice 3 veces:

Eterno Padre, Os ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo,

Para curar las llagas de nuestras almas.

 

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espí­ritu Santo, y de la Madre de Dios. Amén.